Desde 2013, la estética y la filosofía Kabuki también han sabido adaptarse al que es considerado uno de los hoteles más lujosos del mundo por diversas publicaciones internacionales, Finca Cortesín, situado entre Marbella y Sotogrande. La decoración del restaurante es algo distinta, dominada por negros y rojos, pero refleja perfectamente la sencillez japonesa y el Estilo Kabuki que define al Grupo.
El chef Luis Olarra, que se formó a la vera de Ricardo Sanz en el madrileño Kabuki Wellington, desarrolla una cocina que, como no podía ser de otra manera, se ha sabido fusionar con su entorno malagueño y pone en la mesa platos como las Tortillas de camarón salvaje, el Ajoblanco o el Usuzukuri de toro y pan de mollete, además de los platos clásicos de la Cocina Kabuki y de la ortodoxia japonesa.